La práctica del aprendizaje cooperativo (AC) en el aula tiene efectos positivos en el rendimiento y en variables afectivas y sociales. Además, el AC puede ser una metodología que favorezca la aparición de conductas prosociales. En esta investigación nos proponemos estudiar la conexión entre el AC como variable contextual y la conducta prosocial en Educación Primaria. Analizamos hasta qué punto los cinco componentes clave del AC (habilidades sociales, procesamiento grupal, interacción promotora, interdependencia positiva y responsabilidad individual) explican y predicen la conducta prosocial entre el alumnado.
